Concepto 1953 (016258) del 24-11-2025 – DIAN
1. El Criterio: Todo lo que no está exento, está gravado
La DIAN fundamenta su tesis en el Artículo 26 del Estatuto Tributario:
- Regla General: Todo ingreso susceptible de incrementar el patrimonio neto del contribuyente es gravado, a menos que una ley diga expresamente lo contrario.
- Aplicación: Como no existe ninguna norma en la ley colombiana que diga explícitamente “las indemnizaciones por daño moral son exentas”, estas deben pagar impuesto. No se permite aplicar exenciones por analogía.
2. Distinción Clave: Daño Emergente vs. Daño Moral
Para efectos tributarios, es vital separar los componentes de una indemnización:
- Daño Emergente (No Gravado): Es la reposición de un activo perdido. No enriquece, solo restaura el patrimonio. Ejemplo: El dinero para reparar el carro chocado.
- Lucro Cesante (Gravado): Es lo que se dejó de ganar. Sustituye una renta.
- Daño Moral (Gravado): Es la compensación por el dolor, sufrimiento o afectación a la vida de relación. La DIAN considera que este dinero sí incrementa el patrimonio porque no está reponiendo un activo físico preexistente con valor fiscal.
3. Unificación de Doctrina (Revocatoria)
El concepto hace un recuento histórico importante para evitar confusiones:
- 2018 (Doctrina Antigua): En el Oficio 2038 de 2018, la DIAN había dicho que el daño moral podía asimilarse al daño emergente (no gravado).
- 2019 en adelante (Doctrina Vigente): Esa postura fue revocada expresamente (Oficio 25723 de 2019). Desde entonces, y ratificado en este concepto de 2025, la posición inamovible es que el daño moral paga impuesto.
4. Terminología
La DIAN aclara que para efectos fiscales es irrelevante si la sentencia o acuerdo lo llama “Daño Moral” o “Perjuicio Moral”; ambos términos se tratan indistintamente y ambos están gravados.